Las compañías de todo el mundo se preparan para un año de grandes incertidumbres causadas por la creciente preocupación sobre los desarrollos políticos, legales y regulatorios alrededor del globo.
Según el Allianz Risk Barometer, la interrupción del negocio resulta la principal preocupación de las empresas debido a que no alcanzan a predecir las pérdidas económicas que podrían generarse producto de cambios políticos, nuevas regulaciones, fugas de información y catástrofes naturales, entre otras variables. Si bien las pérdidas ocasionadas por el cambio climático e incendios son las más temidas, la naturaleza del riesgo está virando hacia eventos que no generan daños materiales pero que sí ocasionan grandes pérdidas, como pueden ser los incidentes cibernéticos o el impacto del terrorismo. Con respecto a 2016, aumentaron su posición en el ranking la introducción de nuevas tecnologías, que puedan ocasionar fugas de información o ataques cibernéticos; la posibilidad de riesgos catastróficos, que dañen la operación del negocio; y los daños colaterales, producto de los actos de violencia política (como guerras e incidentes terroristas). En cambio la pérdida de reputación y de valor de marca, descendió dos posiciones. El informe de Allianz recomienda a las empresas invertir más recursos en monitorear la generación e implementación de políticas públicas alrededor del mundo, con el objetivo de anticiparse y adaptarse a cualquier cambio repentino que pudiera afectar su modelo de negocio y mercado; en línea con los temores sobre un creciente proteccionismo y una tendencia anti-globalización.
Top 10 Global de los principales riesgos percibidos por las empresas para 2017:
1 – Interrupción del negocio: cualquier problema que genere una gran pérdida de ingresos yocasione un déficit en la cobertura de los costos. Se mantiene en el 1er puesto por 5to año consecutivo y fue definido como el principal riesgo por el 37% de los consultados.
2 – Desarrollo de los mercados: la volatilidad, el aumento de la competencia y el ingreso de nuevos actores al mercado; además de la creciente digitalización y la incorporación de nuevas tecnologías. Mantiene su 2do puesto en el ranking con el 31%.
3 – Incidentes cibernéticos: fallas en los sistemas, sofisticación de los ataques cibernéticos y fuga de información son una preocupación en aumento y mantiene el 3er puesto en el Allianz Risk Barometer.
4 – Catástrofes naturales: producto del cambio climático, las catástrofes como inundaciones, terremotos o tsunamis, aumentan año tras año y los daños que ocasionan implican pérdidas millonarias para las compañías. Se mantiene 4to en el ranking con un 24% de votos.
5 – Cambios en legislaciones y regulaciones: cambios de gobiernos, sanciones económicas y una nueva tendencia proteccionista son ítems que generan incertidumbre a la hora de encarar nuevos negocios. El riesgo se mantiene en la 5ta posición con un 24%.
6 – Desarrollos macroeconómicos: inflación, aumento de precios de los commodities, restricciones a la importación y exportación, ocupan el 6to puesto con un 22%.
7 – Fuegos y explosiones: son eventos que aumentaron su relevancia en la planificación de 2017, subiendo en el último año del 8vo al 7mo puesto (16%).
8 – Riesgos asociados a la política y violencia política: las guerras y el terrorismo preocupan cada vez más a los industriales. La percepción de este riesgo aumentó de 11 a 13% y de un año a otro pasó al 8vo puesto.
9 – Pérdida de reputación y valor de marca: ante un mundo tan desafiante, permanecer sin daños operativos toma cada vez más relevancia y la preocupación por mantener la imagen desciende dos posiciones en el ranking respecto de 2016, ubicándose en el puesto número 7.
10 – Nuevas tecnologías: la digitalización está cambiando la naturaleza de los activos corporativos (pasando de activos físicos a intangibles), produciendo nuevos beneficios y también nuevos riesgos. El impacto de la conectividad, el surgimiento de la inteligencia artificial, la aparición de la nanotecnología, la impresión 3D y los drones, entre otras tecnologías, contribuyen a una creciente exposición cibernética y un potencial de pérdidas exponenciales. El tema ingresa en el top 10 de los riesgos por primera vez, al aumentar dos puntos con respecto al 2016.