Analizamos las consecuencias y la cobertura de seguros del fuerte temporal ocurrido en Bahía Blanca y alrededores durante la jornada del 16 de diciembre. Nos acompañaron Nicolás Nounou, Jefe de Departamento de Siniestros, Otros Riesgos, de Rivadavia Seguros; Guillermo Wickmann, Responsable del Área de Suscripción en MGP Broker; Ernesto Bodenheimer, liquidador de gran trayectoria; Miriam Riposatti, Productora Asesora de Seguros radicada en Bahía Blanca; y el meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional José Luis Stella.
Escribe Lic. Aníbal Cejas

La ronda comenzó con Nicolás Nounou, Jefe de Departamento en Siniestros de Otros Riesgos de Rivadavia Seguros, quien manifestó: «La tormenta que azotó Bahía Blanca y alrededores resultó ser particularmente devastadora, causante de numerosos daños y pérdidas en la infraestructura y en la comunidad.
Según datos del Servicio Meteorológico Nacional, los vientos alcanzaron velocidades de hasta 150 km/h, siendo muchas las viviendas y comercios que resultaron afectados, no sólo por la acción directa del fenómeno, sino también por árboles caídos u objetos de gran envergadura que fueron arrastrados varios metros.
Tuvimos que lamentar la trágica muerte de 13 personas y numerosos heridos de gravedad en el colapso del techo del Club Bahiense del Norte, pero no podemos perder de vista tampoco que el saldo pudo haber sido mucho peor.
Esta debe ser una oportunidad de aprendizaje para atender mejor a las alertas meteorológicas en los tiempos que corren», puntualizó.

Continuó Guillermo Wickmann, Responsable del Área de Suscripción en MGP Broker. Sobre el tema afirmó: «Por empezar, lógicamente lo más lamentable son las pérdidas humanas dado que son irremplazables y es lo que mayor conmoción social provoca.
Con respecto a los daños materiales, hay que tener en cuenta que estos tipos de eventos no eran muy frecuentes hasta hace un tiempo, pero todo indica que van a suceder con mayor asiduidad, producto del cambio climático. Por ello, hay que hacer mucho más énfasis en las coberturas de Property y Daños Materiales, y concientizar a los asegurables sobre todos los adicionales a las coberturas básicas que existan sobre eventos catastróficos, conocidos habitualmente como ‘Actos de Dios’: Huracán, Vendaval, Ciclón, Tornado, Granizo, Terremoto, Maremoto, Inundación, etc.
Suelen estar disponibles y no siempre se contratan».

Por su parte, el Ing. Ernesto Bodenheimer comentó: «Fue un fenómeno muy importante de características extraordinarias, que dio lugar a la pérdida de vidas, lesionados, cortes de luz por caída de postes y daños de cableado. Hubo una gran cantidad de árboles caídos y hasta daños a aeronaves.
Fue un siniestro muy importante, histórico por su severidad».

La ronda cerró con Miriam Riposatti, Productora Asesora de Seguros radicada en Bahía Blanca. Al respecto, informó: «Sin duda lo más terrible fue la pérdida de vidas humanas por el derrumbe del Club Bahiense del Norte en medio de un festival de patín.
Por otro lado, la ciudad está devastada, más de la mitad del arbolado desapareció, tanto de las calles y patios de las casas como de plazas, parques y espacios públicos. Esto dejó una terrible impresión de desolación.
Se observa mucha destrucción en hogares y comercios. La energía eléctrica se va reponiendo por sectores lentamente, por lo que aún hay mucha gente sin luz, agua, señal de celular ni Internet».

Nicolás Nounou, Jefe de Departamento de Siniestros, Otros Riesgos, de Rivadavia Seguros; Guillermo Wickmann, Responsable del Área de Suscripción en MGP Broker; Ernesto Bodenheimer, Liquidador de Siniestros.

Cobertura por voladura de techos

Dado que uno de los daños más frecuentes fue el de voladura de techos, consultamos por la cobertura disponible en las compañías para este riesgo.

Desde su perspectiva como PAS, Riposatti comentó: «Por lo general, los seguros de Incendio y Combinado Familiar incluyen un adicional de Huracán, Vendaval, Ciclón o Tornado (HVCT) que sería la parte de la póliza que cubre este daño.
De todos modos, aunque no exista esa cláusula, usualmente se contempla un pequeño porcentaje de la suma de Incendio para dicha contingencia. Aún así, hay que leer bien la póliza y sobre todo las exclusiones de cobertura, ya que cada Compañía tiene su particularidad».

Wickmann y Nounou confirmaron esto.
Wickmann señaló: «La cobertura que habitualmente afecta este tipo de acontecimientos es huracán, vendaval, ciclón o tornado.
Es una cobertura que no se contrata de forma individual, sino que es adicional a Incendio Edificio o de Daños Materiales en el caso de Todo Riesgo Operativo».

En la misma línea, Nounou declaró: «En nuestra aseguradora, la voladura de techos por acción directa del viento, se encuentra amparada a través de la cobertura de Incendio Edificio en los Seguros de Combinado Familiar, Incendio e Integral de Comercio. En principio se limita hasta el 10% de la suma asegurada en dicho concepto, pero los asegurados tienen la posibilidad de contratar la cobertura adicional de ‘Huracán, Vendaval, Ciclón o Tornado’, con la cual dicho sublímite desaparece».

Caída de objetos sobre automotores

En el mismo sentido, continuamos indagando en la oferta de coberturas para el caso de daño de automotores por la caída de árboles u otros objetos a consecuencia de vientos fuertes.

Wickmann comenzó señalando: «Depende de qué cobertura sea, quién la contrate y desde dónde se mire.
Si tengo una cobertura de casco que previene el daño accidental, la caída de un árbol se configura como accidente porque es un hecho súbito, violento e imprevisto provocado por un agente externo. Por lo tanto, si un árbol se cae sobre mi auto y genera un daño total, entonces con tener cobertura de daño total y la cobertura de casco, estaría cubierto.
Si el daño es parcial y cuento con Todo Riesgo, también estaría protegido. Otro caso sería si no lo tengo y debo hacer el reclamo al dueño del árbol, o si cuento con cobertura por Autos y pagan el siniestro, pero luego la compañía quiere subrogarse contra el dueño del árbol. Desde el punto de vista de la Responsabilidad Civil, el dueño de la propiedad en la que estaba el árbol que cayó tendría que tener un seguro de Responsabilidad Civil Privada en el caso de un hogar, o RC Comprensiva u Operaciones en el caso de un establecimiento que tiene actividad comercial o industrial.
En cualquier caso, los daños a terceros, ya sea lesiones, muertes o daños materiales, están amparados bajo esa cobertura».

Seguidamente, Nounou dijo: «En relación con nuestro Seguro Automotor, es relevante destacar que la mayoría de nuestras pólizas ofrecen cobertura para la destrucción total del vehículo. Esta cobertura se activa tras una evaluación técnica detallada que confirma la destrucción total del automóvil. Adicionalmente, para aquellos clientes que optan por nuestro plan Todo Riesgo, se incluye la cobertura de daños parciales, asegurando así una protección más amplia y completa para su vehículo.
Por otro lado, nuestras pólizas de Combinado Familiar cuentan con la cobertura adicional de Responsabilidad Civil Hechos Privados, a través de la cual mantenemos indemne a nuestro asegurado por los daños ocasionados a un tercero, por acción u omisión de aquel, circunstancia que puede aplicarse a la caída/voladura de un árbol de su propiedad que afecte el patrimonio de un tercero».

Por último, Riposatti sumó: «En lo concerniente al seguro del automotor, si se tiene Todo Riesgo se cubre a partir de la franquicia. El tema son los seguros parciales. En ese caso, dependerá del grado de destrucción y si supera -o no- el porcentaje para ser considerado Total».

Consecuencias de la tormenta

En otro punto de la conversación, los especialistas se refirieron en particular a los reclamos recibidos a raíz de la tormenta.

Nounou afirmó que su compañía ha recibido numerosas denuncias por siniestros: «Principalmente de Combinado Familiar, pero también de Incendio e Integral de Comercio.
Un porcentaje notable se relaciona con daños estructurales, como voladuras de tanques, caídas de árboles, medianeras y aleros. Incluso en ciertos casos graves se ha denunciado caída de techos casi en su totalidad», contó.

Bodenheimer mostró resultados similares, y compartió: «Hemos recibido numerosas denuncias por este fenómeno meteorológico extraordinario en diversos puntos de CABA, Provincia de Buenos Aires y también en la zona de Bahía Blanca y zonas aledañas.
Estos fueron en Consorcios, edificios comerciales, plantas industriales, depósitos, silos, establecimientos educativos y otros similares».

Riposatti señaló la situación poco usual que este hecho ha marcado en su cartera: «En lo referente a Siniestros de Hogar, no suelen darse este tipo de situaciones. Lo normal son casos de Robo y Daños o desperfectos a los electrodomésticos y a cristales.
Situaciones como esta, por suerte, son una excepción».

 

Restricciones

Luego, consultamos a los profesionales por las restricciones habituales en estas pólizas.

Wickmann comenzó definiendo de qué cobertura se habla al referirse a las que cubren daños por vientos fuertes. Al respecto puntualizó: «La definición exacta sería la de Huracán, Vendaval, Ciclón o Tornado. Algunas compañías definen a qué hacen referencia en cada uno de esos casos basándose en las características definidas por el Servicio Meteorológico Nacional en cuanto a duración de esos eventos y los kilómetros por hora de los vientos. Otras sólo se quedan con la nominación mencionada anteriormente».
Y continuó: «Las restricciones de estas coberturas son lógicas. Se protege en caso de daño provocado por HVCT, pero no a los bienes que se encuentran a la intemperie, en patios o jardines pudiendo estar adentro. Tampoco se cubren otros bienes que, si bien por su naturaleza están sí o sí a la intemperie (como molinos, antenas, instalaciones que están sobre rutas), no poseen ningún resguardo o los que se encuentren en tinglados o estructuras que no tienen completas sus cuatro paredes.
Además, hay aseguradoras que excluyen de esta cobertura los daños a cristales que forman parte del edificio, y la derivan a la cobertura de cristales».

A esto, Riposatti agregó: «Se suelen excluir elementos externos como toldos, galerías y cercos».

Por último, Bodenheimer explicitó: «La mayoría de las coberturas parten de la póliza básica de incendio y su adicional HVCT. Otras más completas lo hacen de TRO.
También, muchas pólizas de Construcción están afectadas, tanto en Daños Materiales como en su rubro RC por daños a terceros».

Tornado versus Vientos Fuertes

Al referirse a la diferencia que se hace en las pólizas entre tornado y vientos fuertes, Nounou señaló que se debe ser cuidadoso al dar definiciones, para evitar falsas expectativas sobre lo que implica la cobertura. Y prosiguió: «Si bien existe cierto consenso en el mercado al respecto de la consideración de vendaval (vientos superiores a 45 km/h), nuestras pólizas son claras: ‘Se considera huracán, vendaval, ciclón o tornado a todo aquél fenómeno acontecido en la ubicación del riesgo que fuere catalogado como Huracán, Vendaval, Ciclón o Tornado por el Servicio Meteorológico Nacional’.
De todas maneras, desde Siniestros adoptamos un criterio flexible, adaptándonos a las necesidades de nuestros asegurados».

Por su parte, Wickmann aclaró: «Por lo general, las compañías no definen un alcance específico de estos eventos, con lo cual sólo los nominan y, por sentido común, lo dejarían abierto a la definición de la Real Academia Española.
Algunas compañías, para evitar inconvenientes en caso de siniestro, explicitan en las condiciones particulares de la póliza que un tornado es aquello definido por el Servicio Meteorológico Nacional como ‘violento remolino de aire que se genera en la base de una nube de tormenta pudiendo o no tocar la superficie terrestre o el agua’. Esta definición no coincide plenamente con la dada por la RAE», apuntó.

Más adelante, compartiremos la definición del meteorólogo del SMN al respecto.

RC Linderos

Otra cobertura objeto de análisis fue la de RC por daño a linderos, en el caso de circunstancias como las acontecidas en Bahía Blanca.

Nounou explicó: «La cobertura de Responsabilidad Civil ‘Linderos’ hace referencia al Seguro de Responsabilidad Civil por Incendio, Rayo o Explosión. La aseguradora se obliga a mantener indemne al Asegurado por cuanto deba a un tercero en razón de la responsabilidad civil en que incurra, exclusivamente como consecuencia de la acción directa o indirecta del fuego y/o explosión. No se amparan los daños como consecuencia de voladura de techos o caída de árboles.
Sin embargo, la cobertura de Responsabilidad Civil Hechos Privados se activa ante estos eventos. Claro está que deberá existir acción u omisión imputable al asegurado para que se trate de un evento cubierto».

Wickmann se mostró de acuerdo con su colega y declaró: «Nos parece prudente separar lo que es la cobertura de RC Linderos, que se constituye como una cobertura adicional a la de Incendio Edificio; y el contenido de lo que es una cobertura de RC más amplia de casa de familia, comprensiva u operaciones para actividades comerciales.
RC Linderos cubre solamente daños materiales, no protege en los casos de lesiones o muerte de personas a linderos. Es decir, cualquier vivienda que no sea la propia asegurada (no es necesario que esté a un costado o al otro) y sólo a consecuencia de fuego, rayo o explosión generado en la vivienda asegurada.
Si se quiere dar cobertura a daños materiales a cosas de terceros y también lesiones y muerte de terceros a consecuencia de caída de árboles o voladura de techos, hay que contratar la cobertura de RC Privada (para casas de familia) o Comprensiva para actividades comerciales, que es más amplia», cerró.

Acciones de respuesta

Por último, Nounou compartió novedades en cuanto al accionar de Rivadavia Seguros frente a los hechos acontecidos en Bahía Blanca: «En respuesta al fuerte temporal que azotó la provincia de Buenos Aires, Seguros Rivadavia implementó, desde el mismo domingo, un protocolo de emergencia que implicó la movilización rápida de recursos y personal para asegurar una respuesta eficiente y empática a nuestros asegurados. Esto incluye la designación de estudios liquidadores especializados para siniestros de incendio, combinado familiar e integral para comercio.
Estos casos tienen prioridad y se gestionan con flexibilidad.
Se autorizaron adelantos de hasta el 60% para eventos de magnitud que requieran más tiempo de valoración y/o reparación.
Desde nuestro Centro de Toma de Denuncias brindamos asesoramiento y acompañamiento a nuestros asegurados, agilizando las gestiones necesarias para la valoración y liquidación del siniestro.
Asimismo, y a efectos de fortalecer la comunicación con nuestros Productores y asegurados, las medidas mencionadas fueron puestas en su conocimiento mediante un correo institucional, junto con algunas recomendaciones ante el fenómeno climático».

Definiciones del Servicio Meteorológico Nacional

¿Qué es un tornado?

En un aparte, dialogamos con José Luis Stella, meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional.
En primera instancia, Stella aclaró la diferencia entre tornado y vientos fuertes desde la perspectiva de la ciencia que se ocupa de ello.
Al respecto, aclaró: «El tornado debe definirse como un fenómeno de microescala producto de una columna vertical de aire en rotación entre la superficie de la Tierra y la nube. Es muy particular y puntual. Se forma por diferencias de presión en cierto tipo de nubes con rotación y generalmente es visible, ya que con la rotación de viento y al levantar ciertas partículas del suelo, se puede ver el famoso remolino.
Dependiendo la velocidad que alcance el viento en su centro, varía el diámetro del tornado, y ello determina su categoría.
Obviamente, en un tornado tenés vientos fuertes, pero la diferencia con un viento fuerte es que este último se puede dar por una cuestión típica de circulación. Esto está asociado a centros de baja presión, donde a mayor gradiente de presión vamos a tener mayor viento. También puede haber ciertas ráfagas más fuertes, por ejemplo, una sudestada, que es una condición típica de un tipo de circulación que se da en nuestra región».
En base a esta diferenciación, Stella continuó por el caso de los sistemas de tormentas severas, donde se pueden encontrar casos de tornados: «Lo que ocurrió el sábado, esa tormenta tan fuerte, o sistema de tiempo severo, fue la principal causa de los vientos fuertes.
Las ráfagas de viento fuerte, particularmente, se dan en esos sistemas bien formados y alineados.
Fue un caso muy particular, donde pudo haber habido algún tornado, pues se pueden formar dentro de estos sistemas de tormentas severas, pero hay que evaluarlo».
Y prosiguió: «El tornado y los daños que puedan ocurrir en un tornado son locales. Suelen ser bastante rectos y localizados. En cambio, lo que pasó el sábado fue algo mucho más extenso. Este frente de tormentas produjo, además de las tormentas fuertes y descargas eléctricas, esas ráfagas de viento, que son causados por los movimientos descendentes típicos de estos sistemas de tormentas. Si hubo o no tornados en este evento, todavía no lo podemos asegurar».

José Luis Stella, Meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional

¿Todo esto se debe al Cambio Climático?

Stella criticó la tendencia de asociar cualquier fenómeno extremo con el cambio climático y aseveró: «Al cambio climático lo vamos a estudiar con, por ejemplo, el aumento de temperatura, que sí está relacionado directamente con el cambio climático, el calentamiento global, y con una mayor frecuencia de eventos extremos. Al estudiar la línea de tiempo, uno ve un aumento de fenómenos extremos».
Sin embargo, aclaró que no tiene ninguna prueba que relacione directamente el evento ocurrido el 16 de diciembre con el cambio climático. Y continuó: «Fue una tormenta muy fuerte, severa, que puede ocurrir en esta época del año, en esta zona del país, donde suelen ocurrir este tipo de fenómenos. Pero tuvo mayor repercusión por los daños: generó desastres importantes, muertes y daños bastante generalizados.
Si vemos que, con el tiempo, este tipo de fenómenos, con esta intensidad, se repiten con una frecuencia significativa, podríamos llegar a asociarlo al cambio climático», aventuró.
Y alegó: «También recordemos que estamos en el fenómeno del Niño, donde se favorecen los eventos de lluvia más intensa, que pueden estar también relacionados con mayor actividad eléctrica o mayores ráfagas de viento, típicos de estos eventos de tormenta».

Alertas

A continuación, y para concluir, Stella se refirió a las alertas de las que dispuso el Servicio Meteorológico Nacional para este caso.
Al respecto, comentó: «Hay que verlo en los informes que se subieron a las redes sociales desde el SMN, pero días antes estaban vigentes alertas para las zonas donde ocurrió este fenómeno.
En primera instancia, la alerta de unos días previos estaba en amarillo. Luego, más cerca de la hora del evento la alerta se había elevado a naranja sobre tormentas y vientos fuertes para el sudoeste de Buenos Aires y áreas adyacentes, que incluye Bahía Blanca, y también para Capital Federal y Gran Buenos Aires.
Después, la acción ante este tipo de alertas va por cuenta de defensores civiles, gobernadores, intendentes, etcétera. Hay un protocolo para enviar a las defensas civiles cuando se emiten estas alertas, que además están al acceso de todo público y se comparten por todas las redes sociales.
Es decir, todo el mundo sabe que la alerta estaba vigente.
Quizás uno no hubiese esperado que fuera tan violento el evento, tanto en Bahía Blanca como en Buenos Aires, pero hay que dejar bien claro que la alerta, la posibilidad, estaba», puntualizó.

Además, diferenció las alertas, que tienen una anticipación de entre dos y tres días, de los avisos a corto plazo, cuya anticipación es de unas horas: se dan cuando el evento ya es visible mediante las imágenes satelitales y los radares. En ese caso, la toma de decisiones es de mayor urgencia.