El crecimiento de la navegación recreativa abre una oportunidad concreta para ampliar cartera y asesorar con valor técnico. Coberturas específicas, fuertes diferencias entre planes, asistencia náutica y exclusiones críticas convierten al seguro de embarcaciones de placer en un producto que requiere conocimiento especializado y una correcta recomendación al asegurado.
La navegación recreativa sigue creciendo en todo el país, impulsada por el turismo interno, la vida al aire libre y el uso de ríos, lagos y zonas costeras. En este contexto, contar con un seguro para embarcaciones de placer se vuelve un aspecto fundamental no solo para proteger la inversión, sino también para garantizar seguridad ante terceros y responder frente a imprevistos propios de la actividad náutica.
Los seguros para embarcaciones están diseñados para cubrir riesgos específicos del ámbito marítimo y fluvial, con propuestas flexibles que se adaptan al tipo de unidad, su uso y la zona de navegación.
Coberturas básicas y adicionales del seguro para lanchas y veleros
Los seguros para embarcaciones de placer contemplan, en líneas generales, coberturas básicas y adicionales que varían según el plan contratado y la compañía aseguradora.
Desde Federación Patronal, Florencia Ruiz, Suscriptora de Riesgos Especiales, comentó: “La compañía ofrece seguros diseñados específicamente para lanchas y veleros, con planes que se adaptan a las distintas necesidades de los navegantes.
Las coberturas principales incluyen pérdida total y parcial de la embarcación, robo total, gastos de salvamento y responsabilidad civil (RC) por incendio, daños materiales y lesiones a personas transportadas o no transportadas.
A estas se suman coberturas adicionales como transporte en tráiler, efectos personales, incendio en guardería, daños por temporal, rotura de palo, robo en domicilio o tráiler y robo de motor.
Ofreciendo tres opciones de cobertura”.
Por otro lado, desde Allianz, Pablo Parissenti, Gerente de Líneas Personales, también dio a conocer sobre sus coberturas: “incluyen Casco y Propulsión, que protege ante daños parciales y totales en el casco y su maquinaria, y Responsabilidad Civil, que cubre incidentes como colisión, naufragio, varamiento e incendio que afecten a terceros. Según el caso, también se contempla Responsabilidad Civil por cosas y por incendio.
Entre los adicionales más solicitados se destacan; navegación marítima costera en Brasil y Uruguay, tránsito en tráiler dentro de Argentina, rotura de palo en regata para veleros y navegación oceánica, bajo aceptación especial.
Luego, desde La Caja, Gabriel Vago, Gerente de Producto P&C, compartió: “contamos con un seguro de embarcaciones pensado para el uso particular y recreativo, disponible en todo el país y adaptable a distintos perfiles de navegantes. Aseguramos lanchas, day cruiser, cruceros, veleros, botes neumáticos, motos de agua y jet ski, con distintas alternativas de cobertura según el nivel de protección que el cliente necesite.
La propuesta se organiza en cuatro planes, que van desde una cobertura básica de responsabilidad civil hasta una protección integral.
El Plan A (Cobertura Amplia) es el más completo y contempla incendio total y parcial, pérdida total, daños parciales por causas náuticas, robo total y parcial, además de la responsabilidad civil por daños a personas y a bienes de terceros. También incluye embarcaciones auxiliares y el transporte en tráiler.
En este esquema, el Plan C (Cobertura mínima) contempla las coberturas esenciales (Daño total y RC), mientras que el Plan B (Cobertura restringida) ofrece un alcance algo mayor, ya que —a diferencia del Plan A— excluye únicamente los daños e incendio y el robo parcial. Por su parte, el Plan D (Responsabilidad Civil) está orientado exclusivamente a cubrir la responsabilidad civil frente a terceros, tanto por colisión como por incendio.
Además, todos los planes permiten sumar coberturas adicionales muy valoradas por los usuarios, como la navegación costera marítima en Uruguay y Brasil y la ampliación de la responsabilidad civil para personas transportadas y no transportadas. En el caso del Plan A, también pueden incorporarse coberturas especiales como rotura de palo durante regatas y protección de efectos personales”.
Sobre esta cobertura, Sabrina Cabrera, Coordinadora de Venta Digital de RUS, comentó: “Nuestro seguro para lanchas y veleros ofrece coberturas básicas y adicionales, que varían según el plan contratado. Las coberturas básicas protegen el casco y motor frente a hundimiento, naufragio, colisión, incendio o explosión, tanto en navegación como en puerto, amarras, guarderías o en seco. Incluyen además pérdida total por colisión o incendio y responsabilidad civil por daños a cosas de terceros y a personas. En tanto, las coberturas adicionales, de forma opcional, pueden incorporar daños por temporal e inundación, robo total de la embarcación y robo de elementos fijos, huelga, vandalismo o terrorismo, gastos de salvamento y remolque, incendio en guardería, rotura de palo en regata, cobertura durante el transporte en tráiler y ampliaciones de responsabilidad civil”.
Asimismo, la empresa Sancor Seguros explicó: “Nuestro seguro de embarcaciones de placer se comercializa a través de tres módulos: Navega MAX Plus, Navega MAX Premium 10 y Navega MAX Premium 5. Las coberturas básicas están orientadas principalmente a la protección del casco y la maquinaria, e incluyen distintos niveles de responsabilidad civil según el módulo elegido.
Como coberturas adicionales, se pueden contratar ampliaciones de suma asegurada para responsabilidad civil, responsabilidad civil por incendio, efectos personales, gastos médicos, accidentes personales para personas transportadas, rotura de palo (excepto en regatas) y navegación costera marítima en Uruguay y Brasil.
La responsabilidad civil es otro componente central del seguro. En este sentido, Florencia Ruiz, advierte: “Las coberturas de RC son obligatorias e incluyen incendio, daños materiales y lesiones a personas.
Por otro lado, el seguro de daños a la embarcación ampara la pérdida total o parcial ocasionada por naufragio, varamiento, incendio, rayo, explosión y choques con otras embarcaciones u objetos fijos o flotantes. Cabe destacar que el hurto simple no se encuentra contemplado dentro de esta cobertura.
La cobertura se extiende tanto en navegación como durante períodos de armamento, desarme, puerto, astillero o dique.
En cuanto a servicios adicionales, la asistencia náutica no es obligatoria, pero se ofrece como beneficio: auxilio mecánico ligero y remolque de embarcaciones de placer hasta 60 pies, disponible las 24 horas, los 365 días del año”.
Mientras Pablo Parissenti nos comentó: “En Embarcaciones no existe una cobertura de Responsabilidad Civil obligatoria como en Automotores, por eso recomendamos contratar Responsabilidad Civil para personas transportadas y no transportadas, y según el caso, Responsabilidad Civil por cosas e incendio.
El seguro también incluye: Casco y Propulsión: daños parciales y pérdida total por riesgos náuticos. Cobertura ante robo o hurto, según el plan contratado y asistencia náutica 24/7: auxilio por mecánica ligera, remolque y apoyo en varaduras en áreas habilitadas del Delta y Río de la Plata.
Sabrina Cabrera, de RUS, aseguró: “El seguro cuenta con cobertura de Responsabilidad Civil obligatoria, incluida en los planes Bronce, Plata y Oro, que ampara daños a cosas de terceros y lesiones a personas transportadas y no transportadas, con posibilidad de ampliar el límite hasta $10.000.000.-
En cuanto a la embarcación, el seguro cubre daños parciales y totales por colisión, incendio, hundimiento y naufragio según el plan, así como pérdida total. También contempla daños por fenómenos naturales como temporal e inundación, robo total de la embarcación, robo de motor y de elementos fijos, e incendio en guardería.
Como servicios adicionales, se incluyen salvamento y gastos de salvamento, que abarcan tareas de asistencia y remolque, además de coberturas opcionales como tránsito en tráiler y rotura de palo”.
Más Adelante, Gabriel Vago, de La Caja nos explicó: “La responsabilidad civil es un componente central de nuestro seguro de embarcaciones y está presente en todos los planes. En materia de asistencia, La Caja cuenta con uno de los servicios de asistencia náutica más completos del país, incluido en todos los planes. Funciona las 24 horas, los 365 días del año, y brinda cobertura en la primera, segunda y tercera sección del Delta del Paraná, Zárate, Nueva Palmira, Carmelo, Colonia y hasta Dársena Norte. En los casos de Palmira, Carmelo y Colonia, la asistencia se extiende hasta aguas jurisdiccionales.
«La compañía ofrece seguros diseñados específicamente para lanchas y veleros, con planes que se adaptan a las distintas necesidades de los navegantes»
Florencia Ruiz, Suscriptora de Riesgos Especiales en Federación Patronal
«El seguro está orientado a uso particular y
recreativo, por lo que se excluyen embarcaciones con fines de lucro»
Pablo Parissenti, Gerente de Líneas Personales en Allianz
Para quienes navegan, contar con asistencia inmediata ante un desperfecto mecánico o una situación imprevista puede marcar una enorme diferencia. Por eso trabajamos con un prestador especializado, FT Auxilios Náuticos, que brinda atención permanente y puede ser contactado tanto por teléfono como por radio VHF.
En el caso del Plan A, los siniestros parciales cuentan con una franquicia del 10 %, con mínimos establecidos según la suma asegurada. Ese mismo porcentaje se aplica cuando se trata del robo parcial o total de instrumentos de navegación u otros accesorios fijos declarados”.
Seguidamente, desde Sancor Seguros nos informaron: “Actualmente no existe una reglamentación de la Prefectura Naval Argentina que exija una cobertura de responsabilidad civil obligatoria. Si bien el espíritu del ramo apunta a la cobertura del casco y la maquinaria, en nuestros productos las coberturas de responsabilidad civil se incluyen como básicas dentro de cada módulo.
El seguro ofrece una protección integral que contempla daños y pérdida total por naufragio, incendio, explosión y choques violentos, excluyendo el desgaste natural. Se cubre el robo total de la embarcación y de sus elementos fijos, quedando excluido el hurto y los objetos personales.
También se amparan daños por fenómenos naturales como rayos y temporales, definidos como vientos de fuerza 8 en la escala Beaufort. Además, se brinda asistencia náutica para emergencias, con servicio de remolque limitado en horas y cantidad anual, según la zona de navegación”.
Exclusiones, requisitos y cálculo de la prima: las claves para cotizar y emitir
Luego, Gabriel Vago nos explicó las exclusiones que existen: “Como en todo seguro, existen exclusiones que apuntan a promover un uso responsable de la embarcación y a delimitar claramente el riesgo cubierto.
Entre las principales se encuentran la navegación fuera de las zonas habilitadas o no declaradas en la póliza, la participación en competencias o regatas no informadas previamente, y el transporte de pasajeros con fines comerciales cuando el seguro fue contratado para uso recreativo.
También quedan excluidos los daños derivados de negligencia grave, falta de mantenimiento, incumplimiento de normas de seguridad o conducción por personas no habilitadas, así como los siniestros ocurridos bajo los efectos del alcohol u otras sustancias”.
RUS, toma en cuenta que, “las exclusiones habituales del seguro comprenden los daños por desgaste o falta de mantenimiento, como averías no reparadas, deterioro del casco o del motor, y gastos propios de conservación. Tampoco se cubren roces que no constituyan colisión, la caída del motor fuera de borda, la pérdida de elementos sueltos ni los salarios o manutención de la tripulación.
Quedan excluidos además los daños ocurridos en competencias náuticas no declaradas, la rotura de velas o palo salvo por choque o varamiento, y los siniestros vinculados a negligencia en el uso o mantenimiento. No se aseguran ciertas embarcaciones, como chinchorros, ni situaciones fuera de las condiciones normales de navegación autorizada”.
«Nuestro seguro para lanchas y veleros ofrece coberturas básicas y adicionales, que varían según el plan contratado»
Sabrina Cabrera, Coordinadora de Venta Digital de RUS
Contamos con un seguro de embarcaciones pensado para el uso particular y recreativo, disponible en todo el país y adaptable a distintos perfiles de navegantes»
Gabriel Vago, Gerente de Producto P&C en La Caja
Desde Sancor Seguros: “Las principales exclusiones están vinculadas al uso de la embarcación. El seguro se limita a actividades de recreo y placer, quedando excluido cualquier uso comercial. Tampoco se cubren regatas o competencias deportivas, embarcaciones utilizadas como vivienda permanente ni la navegación en zonas no autorizadas”.
Después, Florencia Ruiz, de Federación Patronal, afirmó: “Si bien existen límites de antigüedad para las embarcaciones, hasta 30 años en general y 15 años en las de madera, esto no implica un rechazo automático. En cada caso se realiza una evaluación más amplia de las condiciones de la embarcación para determinar si puede asegurarse.
Respecto a los daños excluidos, no se cubren los roces menores habituales durante la navegación o el amarre, los daños a hélices y ejes por enredos con objetos, ni las fallas de motor ocasionadas por la aspiración de materiales externos como bolsas o cabos.
En cuanto a la zona de navegación, esta se amplía según necesidad, desde lagos y lagunas hasta navegación oceánica, siempre conforme a los certificados otorgados por la autoridad marítima.
Por último, respecto a las competencias y transporte de pasajeros, se permiten regatas de vela sin fines de lucro, pero se excluyen las competencias motonáuticas y las regatas comerciales.
En el caso de que una embarcación de placer se utilice con fines comerciales para transportar pasajeros, se requiere contratar una cobertura adicional de responsabilidad civil específica”.
Según Pablo Parissenti, “el seguro está orientado a uso particular y recreativo, por lo que se excluyen embarcaciones con fines de lucro. Además, se debe respetar el área de navegación autorizada y contar con habilitación de Prefectura Naval. Las regatas solo están cubiertas con el adicional específico, la navegación oceánica requiere aceptación especial y modificaciones no declaradas o incumplimientos en inspecciones pueden dejar sin efecto la cobertura”.
Asimismo, no comentan que los requisitos principales que solicita Allianz para contratar son:
“Formulario de embarcación con datos técnicos y de seguridad. Matrícula y registro fotográfico (casco, interiores, motor/propulsión). Inspección previa, según el caso (riesgo nuevo, cambios de valor o cobertura).
Este verano, para agilizar procesos, ampliamos la emisión con fotos sin inspección in-situ para embarcaciones de hasta 5 años de antigüedad”, destacó Parissenti.
Por su lado, Sancor Seguros, “solicita el certificado de matrícula de la embarcación, un formulario completo con los datos del riesgo y fotografías que permitan verificar su estado de conservación. La realización de una inspección queda a criterio de la compañía”.
Seguidamente, Contreras aclaró: “Para contratar el seguro es necesario presentar los datos del asegurado (nombre o razón social, domicilio y DNI o CUIT) y la información completa de la embarcación, incluyendo tipo, nombre, matrícula, astillero, año, modelo, material de construcción y dimensiones. También se requiere el detalle del motor, los elementos fijos al casco, las sumas aseguradas y la ubicación habitual del riesgo. Como parte del proceso, se solicitan fotos de la embarcación, que pueden utilizarse para verificación e inspección previa según el tipo y valor asegurado”.
Mientras en Federación Patronal, para embarcaciones con suma asegurada menor a $140.000.000 se solicitan fotos, certificado de matrícula y propuesta completa. Si el valor supera ese monto, se realiza inspección por un perito naval.
En el caso de La Caja, el seguro se contrata con vigencia anual, y exclusivamente para uso recreativo. En cuanto a la antigüedad, el Plan A admite embarcaciones de hasta cinco años, mientras que los planes B, C y D no tienen límite de antigüedad.
“Independientemente del tipo de unidad, su valor y características, la compañía solicita documentación respaldatoria y fotografías; en algunos casos, se realiza una inspección previa para verificar el estado general y las condiciones de asegurabilidad”, indicó Gabriel Vago.
A la vez, el ejecutivo de La Caja comentó: “El cálculo de la prima surge de un análisis integral del riesgo. Para ello se tienen en cuenta variables como el tipo de embarcación, el valor asegurado, la zona habitual de navegación, el uso declarado —siempre recreativo— y las condiciones de guarda, ya sea amarra, guardería o tráiler.
También influyen la antigüedad de la unidad y las coberturas adicionales contratadas. La idea es ofrecer una prima acorde al perfil de cada embarcación, combinando una protección adecuada con una propuesta competitiva y sostenible”.
En el caso de las demás empresas con respecto al cálculo de la prima, Sancor Seguros comunicó que: “La prima se determina en función de la cobertura contratada, el tipo y antigüedad de la embarcación, la suma asegurada y la zona de navegación, entre otros factores técnicos del riesgo”.
Desde RUS, Cabrera explicó: “La prima del seguro se calcula de forma proporcional mediante un sistema tarifario que considera el tipo de embarcación, la suma o valor asegurado, la zona y ubicación del riesgo, el uso previsto y las condiciones de guarda. Estos factores, junto con la cobertura elegida, determinan el premio final de la póliza”.
En otro momento de la charla, Pablo Parissenti indicó que Allianz determina la prima aplicando una tasa sobre las sumas aseguradas de cada cobertura. Esta tasa varía según: Tipo y antigüedad de la embarcación, Material de construcción y el plan seleccionado y adicionales contratados.
En términos similares, Federación Patronal establece la prima considerando el tipo y material de la embarcación, su valor, zona de navegación y antigüedad. De esta manera, la póliza se ajusta a las características de cada caso y brinda una cobertura apropiada.