Escribe: Dra. Gabriela Álvarez
La digitalización acelerada en Argentina trajo consigo un fenómeno inevitable: el aumento de los ciberataques. Desde fraudes bancarios hasta extorsiones digitales, las empresas y particulares enfrentan un escenario de vulnerabilidad creciente.
Sin embargo, el mercado asegurador todavía no logra consolidar una oferta masiva de pólizas de ciberriesgo. La paradoja es evidente: mientras los ataques se multiplican, la cobertura sigue siendo incipiente.
Durante la pandemia, los accesos indebidos a cuentas de home banking crecieron un 3000%, según datos del Banco Central. Hoy, Argentina registra más de 1800 intentos de ciberataques semanales, en línea con la tendencia regional. El ransomware, el phishing y los ataques de denegación de servicio (DoS/DDoS) son los más frecuentes.
El Estado reaccionó con la creación del CERT.Ar y la aprobación de la Segunda Estrategia Nacional de Ciberseguridad en 2023, que busca coordinar esfuerzos públicos y privados. Sin embargo, la velocidad de los ataques supera muchas veces la capacidad de respuesta.
«Argentina registra más de 1800 intentos de ciberataques semanales, en línea con la tendencia regional»
Tipos principales de ciberdelitos en Argentina
- Fraudes y estafas digitales
- Phishing: correos o mensajes falsos que simulan ser de bancos o empresas para robar credenciales.
- Fraudes bancarios: vaciamiento de cuentas en segundos mediante accesos indebidos.
- Estafas por WhatsApp: robo de cuentas y posterior vaciamiento de home banking.
- Robo y manipulación de datos
- Robo de datos personales y comerciales estratégicos.
- Corrupción de bases de datos: alteración o generación de datos falsos en sistemas públicos o privados.
- Spyware y programas espía: acceso remoto a cámaras, micrófonos y archivos sin autorización.
- Suplantación de identidad
- Creación de perfiles falsos en redes sociales.
- Uso de identidades sintéticas para fraudes financieros.
- Ataques técnicos a sistemas
- Virus, gusanos y troyanos: borran sistemas operativos, bloquean dispositivos o roban dinero vía SMS.
- Ataques DoS/DDoS: saturan servidores para dejarlos fuera de servicio.
- Ransomware: encriptan archivos y exigen pagos para liberarlos.
- Delitos de acoso y explotación digital
- Grooming: adultos que contactan a menores con fines sexuales.
- Cyberbullying: hostigamiento digital entre pares.
- Difamación digital: publicación de información falsa o dañina en redes.
- Nuevas amenazas
- Deepfakes: manipulación audiovisual para extorsión o difamación.
- Extorsiones digitales: amenazas de publicar información sensible si no se paga.
«En los supuestos de Difamación digital/cyberbullying corporativo, la cobertura aplicable es la Defensa legal y compensación por daño reputacional»
Una cobertura para cada delito.
De acuerdo al tipo de delito del que se trate, las Aseguradoras han ido desarrollando diferentes coberturas tendientes a mitigar las consecuencias de dichos ataques.
En el caso de Phising o fraudes bancarios, la cobertura típica es la Indemnización por pérdidas financieras directas y asistencia legal.
En el caso de Ransomware, se cubre el gasto de Recuperación de datos, pago de rescate y continuidad operativa.
En los supuestos de Robo de datos personales, la cobertura aplicable es la de Responsabilidad Civil por violación de privacidad y costos de notificación a afectados.
En los casos de suplantación de identidad, la Defensa legal y compensación por daños a terceros.
En los Ataques DoS/DDoS, se cubren los gastos de mitigación y pérdidas por interrupción de negocio.
Para los ataques de Spyware y programas espía, la cobertura aplicable es de Daños propios y asistencia técnica especializada.
En los supuestos de Difamación digital/cyberbullying corporativo, la cobertura aplicable es la Defensa legal y compensación por daño reputacional.
Y finalmente, los casos de Grooming y delitos contra menores, no suelen estar cubiertos por pólizas corporativas; sino que su tratamiento se aborda desde el plano penal.
Estadísticas recientes de ciberataques en Argentina
|
En el año 2024, El CERT.ar registró 438 incidentes de ciberseguridad, un aumento del 15% respecto a 2023. Además, se reportaron 262 millones de intentos de ciberataques solo en el primer trimestre, colocando a Argentina como el tercer país con más ataques en América Latina, detrás de Brasil y México. |
|
En el 2025, Argentina sufrió un promedio de 2.335 ataques por semana, con un incremento interanual del 26%. El ransomware creció un 48% en un año, consolidándose como la amenaza más destructiva. |
|
Actualmente, La región lidera los ciberataques globales con 2.966 incidentes semanales por organización. En Argentina, la adopción masiva de IA generativa disparó riesgos: 1 de cada 44 solicitudes empresariales presenta alto riesgo de fuga de datos. |
Casos recientes en Argentina
- Fintech local (2025): sufrió un ataque de ransomware que bloqueó servidores durante 48 horas. La empresa debió suspender operaciones y perdió miles de clientes. No contaba con póliza de ciberriesgo, lo que amplificó las pérdidas.
- Retail nacional (2024): un ataque de phishing expuso datos de clientes y generó un daño reputacional enorme. La cobertura de seguro hubiera permitido afrontar los costos de notificación y defensa legal.
- Sector salud (2023): clínicas privadas reportaron accesos indebidos a historias clínicas digitales. La Superintendencia de Seguros habilitó pólizas que incluyen protección de datos sensibles, pero la adopción fue mínima.
«En los supuestos de Robo de datos personales, la cobertura aplicable es la de Responsabilidad Civil por violación de privacidad y costos de notificación a afectados»
El marco regulatorio
El Centro Nacional de Ciberseguridad (2026) fue creado por Decreto 269/2026, protege infraestructuras críticas y coordina prevención, detección y respuesta.
La Normativa vigente al día de hoy es la Ley 25.326 de Protección de Datos, Ley 26.388 de Delitos Informáticos. Argentina también adhirió al Convenio de Budapest sobre ciberdelito, lo que la integra a estándares internacionales
Los Informes oficiales: alertan a la ciudadanía sobre problemáticas y fortalecen derechos digitales.
En 2024, la Secretaría de Innovación Pública emitió lineamientos para el uso seguro de herramientas digitales, reforzando la necesidad de prevención.
La baja penetración de seguros de Ciberriesgo en Argentina.
Algunos números que explican esta tendencia, señalan por ejemplo que solo 3 de cada 10 adultos en Argentina tienen algún tipo de seguro (vida, salud, patrimonial). La penetración de seguros en general es de apenas 3,1% del PBI, muy por debajo de países como Brasil o Chile. En ciberriesgo, menos del 10% de las empresas argentinas contratan pólizas específicas.
La principal explicación que podemos hallar al día de hoy es una combinación de factores culturales, económicos y estructurales: falta de conciencia empresarial, percepción de alto costo, escasa educación financiera y un mercado asegurador que todavía prioriza coberturas tradicionales como autos y hogar.
- Culturales y de percepción
- El seguro se percibe como un gasto innecesario y no como inversión en protección.
- Muchas empresas creen que sus propios sistemas de seguridad son suficientes.
- Falta de confianza en aseguradoras por trámites engorrosos y poca transparencia.
- Económicas
- Altos costos relativos: las pólizas de ciberriesgo suelen ser vistas como caras frente a la capacidad de pago de pymes.
- La inflación y la inestabilidad económica llevan a priorizar gastos básicos.
- Competencia con otras formas de protección financiera más conocidas (dólares, inmuebles).
- Educación financiera limitada
- Escaso conocimiento sobre cómo funcionan las pólizas de ciberriesgo.
- Pocas campañas de difusión sobre beneficios fiscales o ventajas de cobertura.
- Ausencia de cultura aseguradora en segmentos medios y bajos.
«En ciberriesgo, menos del 10% de las empresas argentinas contratan pólizas específicas»
- Oferta y distribución
- Las aseguradoras locales se enfocaron históricamente en seguros patrimoniales (autos, hogar).
- La venta presencial limita el alcance en segmentos jóvenes y digitales.
- Falta de productos asequibles y comprensibles para pymes y emprendedores.
- Regulación y adaptación tecnológica
- La normativa avanza más lento que la innovación digital.
- Las insurtech están creciendo, pero aún no logran penetrar masivamente.
Propuestas para aumentar la penetración de seguros de ciberriesgo en Argentina.
Con el fin de logar una mayor penetración de los seguros en nuestro país, hay diversas acciones que pueden llevarse a cabo, tendientes a la toma de conciencia por parte de los consumidores de seguros acerca de la necesidad y la importancia de contar con una cobertura de este tipo.
- Productos accesibles para pymes
- Microseguros digitales: pólizas simplificadas con coberturas básicas (fraude bancario, phishing, ransomware) a costos reducidos.
- Planes escalonados: permitir que las empresas comiencen con coberturas mínimas y amplíen según su crecimiento digital.
- Educación y concientización
- Campañas conjuntas: aseguradoras y cámaras empresariales difundiendo casos reales de pérdidas millonarias por ciberataques.
- Capacitación incluida: pólizas que integren talleres de ciberseguridad para empleados.
- Alianzas estratégicas
- Insurtech + ciberseguridad: startups locales como SuraTech o Ualá Seguros podrían asociarse con firmas de seguridad informática para ofrecer paquetes integrados.
- Bancaseguros digitales: algunos bancos y empresas de seguros ya distribuyen estos riesgos; sumar ciberriesgo a su oferta online sería clave.
- Valor agregado en las pólizas
- Servicios de monitoreo 24/7: asistencia técnica inmediata ante incidentes.
- Consultoría preventiva: auditorías de seguridad incluidas en la prima.
- Cobertura reputacional: gastos de comunicación y relaciones públicas tras un ataque.
- Incentivos regulatorios
- La Superintendencia de Seguros de la Nación podría promover beneficios fiscales para empresas que contraten pólizas de ciberriesgo.
- Establecer requisitos mínimos de cobertura para sectores críticos (fintech, salud, retail).
La baja penetración no es solo un problema de costos, sino de cultura aseguradora y falta de adaptación del mercado. Las aseguradoras argentinas tienen la oportunidad de transformar el ciberriesgo en un producto masivo, accesible y educativo, integrando prevención y cobertura.