Apps de transporte, monopatines, bicicletas eléctricas y un salto en los patentamientos de autos eléctricos redibujan el mapa de la movilidad urbana en la Argentina. Referentes de Río Uruguay Seguros, Galicia Seguros y del Alumni Think Tank de AAPAS explican cómo responde -y cómo debería responder- la industria aseguradora ante este cambio de hábitos.

Escribe Lic. Aníbal Cejas

La forma en que los argentinos se mueven por las grandes ciudades cambió de manera acelerada en los últimos años. El auto particular convive hoy con las aplicaciones de transporte, las bicicletas y monopatines eléctricos, y una electromovilidad que crece a un ritmo que el mercado asegurador todavía está aprendiendo a acompañar.
Ese avance no es menor: según datos difundidos por el Alumni Think Tank de la Asociación de Productores Asesores de Seguros de Argentina (AAPAS), durante el primer trimestre de 2026 los patentamientos de vehículos eléctricos e híbridos enchufables crecieron con fuerza respecto del año anterior, generando un ecosistema de riesgos que impacta simultáneamente en varios ramos.
Frente a este escenario, consultamos a Marcela Reniero, Coordinadora del Área Técnica de Río Uruguay Seguros; a Jorge Valencia, Chief Underwriting Officer de Galicia Seguros; y a Pablo Montalto y Mario Falcón, Productores Asesores de Seguros y miembros del Alumni Think Tank de AAPAS, sobre los productos, las coberturas, la tecnología y el rol del productor asesor en este nuevo escenario de movilidad.

Un cambio de hábitos que ya es estructural

Sobre los cambios en los hábitos de movilidad, Valencia sostuvo: “La movilidad está viviendo una transformación acelerada. Hoy las personas combinan distintos medios según el momento del día: auto, apps de transporte, bicicleta, monopatines, transporte público y, cada vez más, vehículos electrificados. Este cambio nos llevó a dejar de pensar solo en el vehículo y a enfocarnos en cómo se mueve el cliente, con soluciones más flexibles, digitales y simples. En Galicia Seguros entendemos que innovar no es solo sumar tecnología: es resolver mejor las necesidades reales de las personas y acompañarlas en un entorno de movilidad que evoluciona todos los días.”
Por su parte, Montalto y Falcón coincidieron en el diagnóstico: “El hábito de la movilidad urbana experimentó una transformación acelerada hacia alternativas más sustentables y tecnológicas. Por un lado, las bicicletas eléctricas, los monopatines y los scooters ya forman parte consolidada del paisaje urbano. Por el otro, la electromovilidad a gran escala muestra un avance contundente: durante el primer trimestre de 2026, los patentamientos de vehículos eléctricos e híbridos enchufables crecieron un 313% en Argentina en comparación con el año anterior. Este crecimiento exponencial generó un ecosistema de riesgos interconectados que impacta en múltiples ramos en simultáneo (automotores, hogar, responsabilidad civil, consorcios), superando la velocidad de adaptación tradicional del mercado asegurador.”

Productos a medida de las nuevas plataformas
Sobre los productos específicos que están desarrollando, Reniero explicó: “En RUS hemos desarrollado productos específicos para acompañar las nuevas formas de movilidad y las necesidades de quienes trabajan en plataformas digitales. Para los conductores de aplicaciones de transporte de pasajeros, recientemente lanzamos una cobertura innovadora que unifica en una sola póliza la Responsabilidad Civil para uso particular y para transporte de pasajeros mediante aplicaciones. Esto permite que el asegurado no tenga que contratar dos seguros diferentes, simplificando la gestión y reduciendo costos. En cuanto a la movilidad sustentable, contamos actualmente con coberturas para bicicletas, monopatines y otros vehículos de movilidad personal, tanto para uso particular como comercial. Además, RUS se encuentra desarrollando nuevos productos destinados a vehículos de movilidad sustentable utilizados en actividades de alquiler, reparto y delivery. Estas coberturas buscan adaptarse a las características específicas de cada actividad, ofreciendo soluciones accesibles y adecuadas para los trabajadores de la economía de plataformas y logística.”
A continuación, Valencia agregó: “Estamos evolucionando nuestras coberturas para acompañar estos nuevos modelos de movilidad. Contamos con soluciones para vehículos electrificados y para modalidades urbanas como monopatines, scooters y bicicletas eléctricas, priorizando siempre la simplicidad, la contratación ágil y la experiencia digital. Nuestro foco es avanzar hacia productos modulares y flexibles, que puedan adaptarse al ritmo en que cambian los hábitos de movilidad. El seguro deja de ser un producto estático para convertirse en un servicio que acompaña la vida cotidiana del cliente.”

Entre la evaluación de riesgo y las brechas de cobertura
Sobre las brechas de cobertura en la micromovilidad, Montalto y Falcón advirtieron: “El diagnóstico revela una brecha crítica entre la cobertura patrimonial y la exposición real al riesgo:
• Cobertura de daños propios: está bien cubierta a través de productos específicos o pólizas de hogar que amparan el robo, incendio o daños de estos dispositivos.
• El problema central de la Responsabilidad Civil (RC): en las pólizas específicas, las sumas aseguradas suelen ser muy bajas e insuficientes frente a la severidad de un accidente grave. En los seguros de hogar, la RC por ‘hechos de la vida privada’ comparte el límite general y no fue calibrada para este riesgo urbano, lo que puede dejar desamparado al asegurado ante condenas judiciales elevadas.
• Exclusión del uso comercial: la mayoría de las aseguradoras excluye el uso comercial, lo que significa que el segmento de mayor intensidad y exposición (repartidores, delivery y mensajería) opera actualmente sin cobertura de RC aplicable.”
Luego, Reniero detalló cómo trabajan la evaluación de riesgo desde la suscripción: “En RUS evaluamos el riesgo de estos nuevos perfiles mediante un enfoque integral que combina el análisis del asegurado con herramientas tecnológicas avanzadas y el uso de datos. Durante el proceso de suscripción analizamos las variables como el historial del conductor, antecedentes de siniestralidad, actividad desarrollada y otros indicadores que permiten construir un perfil de riesgo más preciso. Asimismo, RUS incorpora inspecciones remotas con inteligencia artificial, que facilitan la validación de la geolocalización y del estado de las unidades de manera rápida y estandarizada, mejorando la detección de posibles inconsistencias. El análisis de datos también cumple un rol fundamental después de la emisión de la póliza. En RUS monitoreamos permanentemente el comportamiento de la cartera, la evolución de la siniestralidad y el desempeño de los productos comercializados. Esta información permite ajustar los criterios de suscripción, optimizar la gestión de riesgos y desarrollar soluciones cada vez más eficientes y sostenibles para estos nuevos segmentos de asegurados.”

La tecnología, motor de la gestión de pólizas

La transformación digital dejó de ser una promesa para convertirse en la base operativa del sector. Automatización, inteligencia artificial y análisis de datos ya forman parte del día a día de las compañías, tanto para agilizar la contratación como para mejorar la experiencia del asegurado y del productor a lo largo de toda la vida de la póliza.
Al respecto, Valencia indicó: “La tecnología es un pilar central de nuestra estrategia. Estamos invirtiendo en automatización, inteligencia artificial, analítica y procesos 100% digitales que simplifican toda la experiencia del cliente: desde la cotización hasta la emisión, la gestión de la póliza y la atención de un siniestro. Además, estamos migrando hacia arquitecturas más ágiles que nos permiten lanzar productos con mayor rapidez y responder de forma inmediata a los cambios del mercado. La mejor innovación es la que el cliente percibe: la que le ahorra tiempo, elimina fricciones y le da una respuesta inmediata cuando la necesita.”
Después, Reniero sumó: “En RUS incorporamos diversas herramientas tecnológicas para agilizar la gestión de las pólizas y mejorar la experiencia digital tanto de los asegurados como de los Productores Asesores de Seguros (PAS). Entre ellas se destacan un sistema integral de emisión de pólizas con acceso a documentación técnica y manuales de suscripción, plataformas de capacitación virtual a través de nuestra Universidad Corporativa (U-RUS), aplicaciones móviles para la autogestión de trámites y consultas, y asistentes virtuales como AVRIL, que brindan respuestas inmediatas a los usuarios. Además, utilizamos inspecciones remotas con inteligencia artificial y plataformas de análisis de datos que permiten optimizar la evaluación de riesgos, monitorear el desempeño de la cartera y mejorar la toma de decisiones. Estas herramientas forman parte de una estrategia de transformación digital que busca simplificar procesos, aumentar la eficiencia operativa y ofrecer una experiencia más rápida, cómoda y personalizada para todos los usuarios del ecosistema asegurador.” 

El productor asesor, protagonista del nuevo segmento
En medio de tantos cambios, la figura del productor asesor no pierde protagonismo: al contrario, se vuelve cada vez más necesaria. Los cuatro referentes coinciden en que el nuevo mapa de la movilidad abre una oportunidad concreta de negocio para los PAS, siempre que sepan capacitarse para entender riesgos que todavía no son moneda corriente en el mercado.
“El PAS tiene una oportunidad histórica para posicionarse como un consultor de riesgos estratégico ante un ecosistema donde las coberturas tradicionales ya no alcanzan”, señalaron Falcón y Montalto. Y agregaron: “Oportunidades concretas: radican en identificar y asesorar sobre los nuevos riesgos cruzados que el cliente ignora, tales como la insuficiencia de los límites de RC en micromovilidad, los riesgos derivados de la instalación de cargadores domiciliarios (Wallbox) en consorcios y la desprotección en el uso comercial de dispositivos.
Cómo prepararse: los PAS deben capacitarse para entender las limitaciones de las pólizas diseñadas originalmente para motores a combustión. Deben incorporar nuevas variables en su relevamiento de riesgos: preguntar activamente sobre la existencia de infraestructura de carga, hábitos de almacenamiento, tipo de uso (comercial o privado) y concientizar al cliente sobre el alcance real de sus pólizas vigentes.”
Más adelante, Valencia afirmó: “Los PAS seguirán siendo protagonistas de esta transformación. A medida que surgen nuevas formas de movilidad, también aparecen nuevas necesidades de asesoramiento. El valor agregado del productor asesor de seguros será interpretar esos cambios y ofrecer soluciones adaptadas a cada cliente. En Galicia Seguros creemos que la combinación entre asesoramiento profesional y herramientas digitales será una ventaja competitiva decisiva. Nuestro compromiso es acompañar a la red de productores con capacitación, información, tecnología y productos innovadores que les permitan crecer junto a sus clientes.”
Por último, Reniero cerró: “En RUS identificamos importantes oportunidades para que nuestros PAS amplíen su cartera de clientes a través de los segmentos vinculados a la economía de plataformas y la movilidad sustentable. Estos nuevos mercados permiten llegar a perfiles de usuarios jóvenes, dinámicos y digitalizados, como conductores de aplicaciones de transporte, repartidores y usuarios de vehículos de movilidad personal, que muchas veces no forman parte de la cartera tradicional de seguros. Para aprovechar estas oportunidades, consideramos fundamental que los PAS se preparen mediante la capacitación continua y el conocimiento profundo de las coberturas disponibles. En este sentido, en RUS ofrecemos formación permanente a través de nuestra universidad corporativa, donde los productores pueden actualizarse sobre productos, tendencias y herramientas comerciales. Asimismo, resulta clave desarrollar una estrategia de asesoramiento personalizado, comprendiendo en detalle cómo utiliza cada cliente su vehículo o medio de movilidad para ofrecer una cobertura adecuada a sus necesidades reales. Finalmente, la digitalización brinda a los PAS la posibilidad de ampliar su alcance geográfico y generar oportunidades comerciales en nuevos mercados. Por eso, en RUS acompañamos a nuestros productores con herramientas tecnológicas y soporte permanente para facilitar su crecimiento y adaptación a las nuevas demandas del sector.”

«Desde ADIRA entendemos que este nuevo contexto invita a recuperar la esencia del negocio asegurador»
Marcela Reniero, Coordinadora del Área Técnica de Río Uruguay Seguros

«En Galicia Seguros entendemos que innovar no es solo sumar tecnología: es resolver mejor las necesidades reales de las personas»
Jorge Valencia, Chief Underwriting Officer de Galicia Seguros

«El hábito de la movilidad urbana experimentó una transformación acelerada hacia alternativas más sustentables y tecnológicas»

Mario Falcón,
Productor Asesor de Seguros y miembro del Alumni Think Tank de AAPAS

«El hábito de la movilidad urbana experimentó una transformación acelerada hacia alternativas más sustentables y tecnológicas»

Pablo Montalto, Productor Asesor de Seguros y miembro del Alumni Think Tank de AAPAS

l caso de los autos eléctricos: un mercado que todavía no tiene pólizas propias
Además de la micromovilidad y las apps de transporte, el Alumni Think Tank de AAPAS profundizó específicamente en el segmento de los autos eléctricos, donde detectó un desfasaje técnico entre las pólizas vigentes y los riesgos reales de estos vehículos.
Al respecto, Montalto y Falcón explicaron: “Actualmente, la evaluación del mercado muestra un desfasaje técnico importante. No existen pólizas específicas para vehículos eléctricos (EV) en el mercado argentino; en su lugar, se utilizan clausulados diseñados originalmente para autos a combustión. Esto genera serias fallas técnicas: ninguna compañía incorpora el State of Health (SoH) o estado de salud de la batería para calcular la destrucción total, las cláusulas de asistencia siguen ofreciendo el ‘puente de batería’ (lo que puede destruir la electrónica de alta tensión del EV) y las redes de talleres del mercado no cuentan con las certificaciones ni capacidades exigidas por la normativa de alta tensión vigente.”
Luego, añadieron: “Sin necesidad de esperar cambios del regulador, las aseguradoras deberían implementar las siguientes modificaciones operativas y contractuales:
• Modificar la cláusula de Destrucción Total: incorporar el indicador SoH para valuar correctamente el vehículo, evitando dar de baja autos reparables o subestimar pérdidas.
• Actualizar los contratos de Asistencia: prohibir taxativamente el ‘puente de batería’, garantizar el traslado exclusivo en grúas tipo plancha e incorporar el agente extintor encapsulador F-500 en los protocolos de intervención.
• Adaptar la red de talleres: exigir que los talleres que intervengan componentes críticos cumplan con la Resolución CPIQ N.º 3/2025, la cual obliga a contar con profesionales universitarios inscriptos en el Registro Nacional de Operadores de Baterías.
• Protocolos de Siniestros y Salvamentos: adecuar los depósitos para cumplir con la Ley 24.051 de residuos peligrosos, implementando áreas de cuarentena de 4 a 10 días para evitar la reignición por energía varada (stranded energy).”

Consultados sobre cómo debería ser un producto diseñado desde cero, Montalto y Falcón respondieron: “Un producto diseñado desde cero para la electromovilidad debería estructurarse bajo los siguientes pilares:
• Tratamiento independiente de la batería: considerarla como un componente asegurado autónomo, con depreciación y costos de reposición ligados directamente a su salud química y técnica (SoH).
• Cobertura de infraestructura de carga integrada: cubrir el cargador domiciliario (Wallbox) y los daños por Responsabilidad Civil transversal que una falla en la carga pueda ocasionar a terceros o a la estructura del edificio/consorcio.
• Protección ante el Riesgo Térmico Especializado: coberturas específicas para incendios de Clase L (baterías de ion-litio que generan su propio oxígeno), incluyendo la gestión de la energía remanente posterior al siniestro.
• Póliza de Ciberseguridad: una cobertura que responda ante hackeos remotos del software del vehículo que afecten sistemas críticos como los frenos o la dirección asistida, resolviendo el vacío de responsabilidad entre el conductor y el fabricante.”
Finalmente, sobre los desafíos técnicos y financieros que enfrenta el sector, Montalto y Falcón concluyeron: “Los principales desafíos técnicos y financieros identificados son:
• Ausencia de estadísticas locales: no existen datos consolidados en el país sobre la siniestralidad de los EV, obligando a mirar parámetros internacionales.
• Elevados costos de reparación: los costos de arreglar un EV son entre un 26,6% y un 35% más altos que los de un auto convencional, sumado a la escasez de repuestos que dispara los Tiempos Totales de Reparación (TTR).
• Heterogeneidad de la química de las baterías: el riesgo varía según el componente químico del vehículo (NMC/NCA tienen alta densidad y mayor riesgo de thermal runaway, mientras que las LFP son más estables térmicamente). Esto obliga a tarifar de forma distinta modelos idénticos según su batería.
• El riesgo ‘invisible’ del BMS: el Sistema de Gestión de Baterías (Battery Management System) puede fallar de forma crítica sin mostrar alertas externas detectables por diagnósticos convencionales, dificultando la suscripción precisa del riesgo.
• Nuevos patrones delictivos: comienza a detectarse la aparición de robos totales de vehículos eléctricos motivados exclusivamente para el despiece y la reventa de sus componentes tecnológicos.”