Escribe Dra. Gabriela Álvarez

«La digitalización del sector asegurador no es nueva, pero la incorporación de IA marca un salto cualitativo»

El negocio de los seguros en Argentina, tradicionalmente asociado a trámites burocráticos y procesos largos, está atravesando una transformación que promete cambiar sus cimientos. La inteligencia artificial (IA), que ya impacta en sectores como la salud, la banca y el comercio electrónico, comienza a instalarse en el mercado asegurador local.
La pregunta que surge es clara: ¿cómo puede una tecnología capaz de aprender patrones y anticipar riesgos modificar una industria que se basa en la confianza y la previsión? La respuesta está en los primeros pasos que ya se observan en el país y en las experiencias internacionales que sirven de espejo.
La digitalización del sector asegurador no es nueva, pero la incorporación de IA marca un salto cualitativo. Ya no se trata solo de pasar del papel a la pantalla, sino de transformar la manera en que se diseñan, venden y gestionan los seguros.
El contexto internacional: laboratorios de innovación
En el mundo, las insurtech, comúnmente llamadas así a las empresas que combinan seguros y tecnología, han demostrado que la IA no es una promesa futura, sino una realidad concreta.
• Estados Unidos: la firma Lemonade se convirtió en un caso emblemático. Sus algoritmos permiten suscribir pólizas en segundos y resolver reclamos en minutos, con un modelo que reduce costos y mejora la experiencia del cliente.
• China: ZhongAn, una aseguradora 100% digital, ofrece productos diseñados a partir de big data y machine learning. Su éxito muestra cómo la IA puede escalar en mercados masivos.
• Europa: compañías tradicionales aplican IA para gestionar riesgos climáticos, automatizar procesos regulatorios y mejorar la detección de fraudes.
Estas experiencias funcionan como laboratorio y referencia para mercados emergentes como el argentino, donde la digitalización avanza pero aún enfrenta barreras culturales y regulatorias.
La tendencia global es clara: la IA se convierte en un aliado estratégico para reducir costos, mejorar la precisión en la evaluación de riesgos y ofrecer productos más personalizados. En un mundo cada vez más incierto, la capacidad de anticipar escenarios se vuelve un activo invaluable. 

El escenario argentino: entre la tradición y la innovación

En Argentina, la adopción de IA en seguros se encuentra en continuo desarrollo, muchas empresas están trabajando para adoptar la misma en sus sistema y permitirles de esa manera aprovechar sus beneficios.

Insurtech locales: empresas como Klimber y 123Seguro lideran la digitalización, ofreciendo plataformas online que simplifican la contratación y gestión de pólizas.

Aseguradoras tradicionales: grupos como Sancor Seguros y San Cristóbal han comenzado a incorporar chatbots y sistemas de análisis predictivo para mejorar la atención al cliente.

Productores Asesores de Seguros (PAS): actores clave del mercado, enfrentan el desafío de adaptarse a nuevas herramientas que les permiten recomendar productos más ajustados al perfil de cada cliente.

Regulación: la Superintendencia de Seguros de la Nación impulsa la digitalización, aunque todavía no existe un marco específico para IA, lo que genera incertidumbre en temas de privacidad y ética.

La tensión entre tradición y modernidad es evidente: mientras algunos actores apuestan por la innovación, otros se muestran cautelosos ante los cambios.

La cultura del seguro en Argentina, muy ligada a la figura del productor asesor, enfrenta el desafío de convivir con algoritmos que prometen hacer más eficiente la tarea de recomendar y vender pólizas.

Beneficios concretos que trae aparejado el uso de inteligencia artificial.

La aplicación de IA en seguros trae ventajas claras:

  1. Procesos más rápidos: reclamos automatizados y suscripción digital.
  2. Reducción de costos: menos burocracia y mayor eficiencia operativa.
  3. Personalización: pólizas adaptadas al perfil de riesgo de cada cliente.
  4. Prevención de fraudes: algoritmos que detectan patrones sospechosos en tiempo real.
  5. Inclusión: seguros más accesibles para sectores antes desatendidos gracias a la automatización.

En un país donde la inflación y la incertidumbre económica afectan la capacidad de planificación, la IA puede ser una herramienta para ofrecer productos más flexibles y accesibles. La posibilidad de ajustar pólizas en función de datos en tiempo real abre la puerta a seguros dinámicos, que se adaptan a las necesidades cambiantes de los clientes.

«En el mundo de los seguros, donde la confianza es la base del negocio, blockchain aparece como una herramienta clave para garantizar transparencia en contratos, pagos y gestión de reclamos»

Desafíos que enfrenta el mercado ante el uso de la IA.
Si bien la IA, trae muchos beneficios como los mencionados anteriormente, también plantea riesgos y obstáculos:
• Brecha tecnológica: muchas aseguradoras pequeñas carecen de infraestructura digital para poder desarrollar este tipo de tecnologías, cuyos costos son muy elevados.
• Privacidad: el manejo de datos sensibles exige marcos legales claros y la toma de decisiones por parte de las aseguradoras a los fines de preservar los datos de sus clientes.
• Resistencia cultural: clientes y empleados deben adaptarse a nuevas herramientas, lo cual entre personas jóvenes no trae aparejado dificultad porque están acostumbrados al manejo de esta tecnología, pero en personas en edad adulta o incluso avanzada puede implicar todo un desafío.
• Regulación insuficiente: falta normativa específica sobre el uso de IA en seguros.
Además, existe el riesgo de que la automatización desplace puestos de trabajo, lo que obliga a pensar en estrategias de reconversión laboral. La confianza, pilar del negocio asegurador, también puede verse afectada si los clientes perciben que las decisiones son tomadas por máquinas sin supervisión humana.
Perspectivas futuras
Aparte del uso de la inteligencia artificial, el mercado asegurador se encuentra desarrollando también la utilización de otras tecnologías.
• Big data: utilizada principalmente para anticipar riesgos y diseñar productos más precisos.
Pero, ¿Qué es Big Data en seguros? El término hace referencia al uso de grandes cantidades de datos estructurados y no estructurados (historiales médicos, hábitos de consumo, registros de conducción, interacciones digitales) para obtener información valiosa del perfil de los clientes. Su objetivo principal es transformar esos datos en conocimiento que permita tomar decisiones más precisas y rápidas.
Sus aplicaciones principales son:
• Personalización de productos: Las aseguradoras pueden diseñar pólizas adaptadas al perfil de cada cliente, considerando su estilo de vida, historial de conducción o hábitos de salud.
• Gestión de riesgos: El análisis predictivo ayuda a anticipar siniestros y calcular primas más ajustadas.
• Detección de fraudes: Algoritmos de machine learning identifican patrones sospechosos en reclamos.
• Atención al cliente: Chatbots y asistentes virtuales entrenados con datos históricos mejoran la experiencia del usuario.
• IoT y telemetría: Dispositivos conectados (autos, hogares inteligentes) generan datos en tiempo real que permiten ajustar coberturas dinámicamente.
• Blockchain: para contratos inteligentes y mayor transparencia.
Se trata de una tecnología de registro distribuido que permite almacenar información en bloques encadenados de manera segura, inmutable y transparente. Cada transacción queda registrada en una red descentralizada, lo que elimina la necesidad de intermediarios y reduce el riesgo de manipulación.
En el mundo de los seguros, donde la confianza es la base del negocio, blockchain aparece como una herramienta clave para garantizar transparencia en contratos, pagos y gestión de reclamos.
Aplicaciones concretas en el sector asegurador
– Contratos inteligentes (smart contracts): Permiten automatizar la ejecución de pólizas. Por ejemplo: un seguro de viaje que se activa automáticamente si un vuelo se cancela, sin necesidad de reclamos manuales.
– Gestión de reclamos: Los reclamos pueden registrarse en blockchain, evitando duplicaciones o fraudes. Cada paso del proceso queda trazado, lo que agiliza la resolución y aumenta la confianza del cliente.

«La digitalización del sector asegurador no es nueva, pero la incorporación de IA marca un salto cualitativo»

– Prevención de fraudes: Al ser un registro inmutable, blockchain dificulta la manipulación de datos. Esto es especialmente útil en seguros de salud y automotores, donde los intentos de fraude son frecuentes.
– Interoperabilidad entre aseguradoras: Blockchain permite compartir información de manera segura entre distintas compañías, reduciendo costos y mejorando la eficiencia del sistema.
– Microseguros y seguros inclusivos: Gracias a la automatización, se pueden ofrecer productos de bajo costo y alta accesibilidad, ideales para sectores vulnerables.
En Argentina, el uso de blockchain en seguros todavía está en fase experimental, pero ya existen iniciativas de integrar blockchain para ofrecer seguros digitales más transparentes.
¿Qué podemos esperar para el futuro?
En los próximos años, veremos un mercado más competitivo, donde las aseguradoras que logren integrar IA de manera efectiva tendrán una ventaja significativa. La colaboración entre insurtech y compañías tradicionales será fundamental para acelerar la transformación.
La inteligencia artificial no es una moda pasajera: es una herramienta que redefine el negocio asegurador. En Argentina, el camino recién comienza, pero las señales son claras. Las insurtech crecen, las aseguradoras tradicionales se adaptan y los clientes demandan soluciones más rápidas y personalizadas.