En el marco del Día Internacional de la Mujer, cinco referentes del sector analizan los desafíos y oportunidades de una actividad en plena transformación.

La adaptabilidad, la capacitación constante y el liderazgo empático emergen como las claves para navegar un escenario dinámico y lleno de oportunidades.

El comercio exterior en Argentina ha experimentado un cambio de paradigma en el último año. La desregulación, la digitalización y un nuevo enfoque en la competitividad han redefinido las reglas del juego. En este contexto de transformación, la voz de las mujeres que lideran en el sector cobra una relevancia especial. Cinco referentes de distintas áreas del comercio exterior comparten sus experiencias, desafíos y visiones, pintando un retrato complejo y alentador del presente y futuro de la actividad.

La nueva realidad: un día a día más dinámico y estratégico

La nueva realidad del comercio exterior argentino ha impactado directamente en la rutina de quienes lo protagonizan. La mayoría coincide en un aumento de la operatividad y la necesidad de una conexión 24/7. “Más operatividad, más conectividad y estar al día con todas las Normas que salen”, resume Andrea Fabiana Coscarello, Despachante de Aduana del Estudio Coscarello.

Natacha Montes de Oca, Jefa Operativa en el Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la Zona Franca La Plata, destaca “la simplificación que trajo la eliminación de las SIRA y SIRASE, en la diaria de trabajo”. Sin embargo, también señala que “hubo que buscar nuevas alternativas de competitividad”.

Guadalupe Sola, Gerenta de JIDOKA en la Zona Franca La Plata, enfatiza la naturaleza dinámica del rubro: “El desafío es poder encontrar siempre la manera más eficiente de poder llevar a cabo el objetivo comercial del cliente”.

Esta nueva realidad, marcada por la desregulación y la digitalización, ha transformado el perfil de los profesionales, impulsándolos a pasar de un rol operativo a uno más estratégico.

Barreras y desafíos: entre techos de cristal y prejuicios persistentes

Al ser consultadas sobre las barreras específicas por ser mujer, las respuestas revelan un panorama heterogéneo. Mientras que algunas, como Guadalupe Sola, afirman no haber enfrentado mayores inconvenientes: “creo que con el paso del tiempo fuimos posicionando nuestras herramientas”, otras reconocen la persistencia de ciertos obstáculos. María Guillermina Fonrouge, CEO de Atreverseguras, es contundente: “Las barreras, techos de cristal, brechas de género y salariales que impactan en nuestra capacidad de ahorro, decisión e inversión (y en nuestra etapa de retiro), siguen vigentes”. Además, menciona la existencia de los “prejuicios de actividades ‘masculinizadas’ como la del comercio exterior, logística, minería y agro”. Dafne Anghelidis, Gerente General de la Agencia Marítima Intercontinental S.R.L., si bien no ha enfrentado barreras personalmente, reconoce que “muchas mujeres tuvieron dificultad para que las aceptaran dentro del sector y que les dieran puestos de más responsabilidad”.

Liderazgo en tiempos de cambio: comunicación, empatía y trabajo en equipo

Ante un escenario de cambio constante, el liderazgo se vuelve una pieza fundamental. Las entrevistadas coinciden en la importancia de la comunicación y el trabajo en equipo. Guadalupe Sola destaca las reuniones semanales como un espacio clave para “comprender lo que el equipo necesitaba para poder adaptarnos a los cambios de manera repentina”. Natacha Montes de Oca, por su parte, apostó por “capacitar al personal de manera constante con las nuevas normativas, modificando la incertidumbre con ventajas competitivas”. María Guillermina Fonrouge resalta haber perfeccionado “la capacidad de enfocarme en resultados, desarrollar la empatía y el trabajo en equipo”.

Habilidades clave y desarrollo profesional: la capacitación como estandarte

El dinamismo del sector exige un aprendizaje y perfeccionamiento continuo. La “previsión” es la habilidad que Andrea Fabiana Coscarello trata de aplicar, reconociendo que “el Comercio Exterior es dinámico, es una rueda que gira y no para”.

Guadalupe Sola, por su parte, considera que interiorizarse en profundidad en los temas de actualidad del sector le permitió volcar en el grupo de trabajo cuestiones desconocidas en la práctica. Natacha Montes de Oca desarrolló más la comunicación y la forma de trabajar en equipo para generar tranquilidad a los clientes, ante tantos cambios. La capacitación constante es un mantra que se repite. “Capacitación, lectura, mucha lectura, aunque nos cueste por estar conectados la mayor parte del tiempo”, aconseja Andrea Fabiana Coscarello.

Una visión de futuro: confianza, colaboración y un rol protagónico

La nueva realidad no ha hecho más que fortalecer la visión y el compromiso de estas mujeres con el sector. “Sin dudas es un sector en el cual las mujeres con cargos jerárquicos somos minoría. Me alegra la posibilidad que me dieron a mí, porque fue un gran desafío de responsabilidad, habilidad y confianza que me hizo dar cuenta que en este sector somos nosotras artífices de nuestro propio destino”, afirma con entusiasmo Guadalupe Sola.

El consejo para otras profesionales que enfrentan escenarios similares es unánime: perseverancia, confianza y colaboración. “Que trabaje mucho en la confianza personal, somos un rubro donde debemos marcar presencia firme y autoridad”, recomienda Guadalupe Sola. María Guillermina Fonrouge alienta a no bajar los brazos y a trabajar “codo a codo con otras mujeres del sector porque la unión hace la fuerza”.

Dafne Anghelidis cierra con un mensaje inspirador: “Que muestre su valor, que se anime a seguir adelante, que apunte a lograr sus objetivos y que busque apoyo en otras mujeres profesionales”.

Análisis de tendencias: la mujer como agente de cambio

Las voces de estas cinco líderes reflejan las tendencias que marcan el pulso del comercio exterior argentino. La digitalización y la desregulación no solo agilizan los procesos, sino que también demandan un nuevo set de habilidades, donde la capacidad de análisis y la toma de decisiones estratégicas ganan terreno frente a la simple ejecución de tareas operativas.

En este nuevo escenario, las llamadas “habilidades blandas” como la comunicación, la empatía y el liderazgo colaborativo, tradicionalmente asociadas al liderazgo femenino, se vuelven cruciales para gestionar equipos y navegar la incertidumbre. Las mujeres, con su capacidad de adaptación y su enfoque en la construcción de redes, están especialmente preparadas para liderar esta transición.

El crecimiento del sector, impulsado por las nuevas políticas, abre un abanico de oportunidades. Las mujeres están demostrando que no solo tienen un lugar en el comercio exterior, sino que son agentes de cambio capaces de imprimirle una nueva impronta, más inclusiva, estratégica y resiliente.

El futuro del comercio exterior argentino se escribe en clave femenina. La confianza, la capacitación y la colaboración son las herramientas con las que las mujeres están construyendo un sector más competitivo y equitativo para todos.