“El reaseguro local está en mejores condiciones para absorber una porción creciente de los riesgos”
El mercado reasegurador argentino tiene actualmente una capacidad de retención superior a la de años anteriores y está mejor posicionado para responder a las necesidades de las cedentes. Así lo entiende Jesús Oscar Prieto, gerente general de RASA, quien admite que el nuevo escenario económico representa una oportunidad para que el reaseguro local gane protagonismo, “siempre que ese crecimiento esté respaldado por disciplina técnica, solvencia y una adecuada gestión del riesgo acumulado”, explica en diálogo con Informe.
¿Cómo evalúa la capacidad de retención actual del mercado reasegurador argentino frente a las demandas de las compañías cedentes en este nuevo escenario económico?
La capacidad de retención del mercado reasegurador argentino atraviesa una etapa de fortalecimiento, aunque todavía con límites estructurales frente a determinadas demandas de las cedentes. Por un lado, se observa una tendencia clara hacia una mayor
retención local. La disminución del nivel de cesión y la recuperación de los resultados de las reaseguradoras indican que el mercado está en mejores condiciones para absorber una porción creciente de los riesgos. A esto se suma un contexto internacional de mayor disponibilidad de capacidad y competencia, que mejora las posibilidades de estructurar programas más eficientes para las aseguradoras argentinas. Sin embargo, no toda la demanda puede ser absorbida localmente de la misma manera. Los riesgos de gran severidad, las exposiciones acumuladas, los negocios facultativos de alta suma asegurada y ciertos riesgos complejos continúan requiriendo acceso a capacidad internacional. El desafío está especialmente en los riesgos medianos y grandes que superan las capacidades automáticas disponibles. Considero que el mercado argentino hoy tiene una capacidad de retención superior a la de años anteriores y está mejor posicionado para responder a las necesidades de las cedentes. El nuevo escenario económico representa, por lo tanto, una oportunidad para que el reaseguro argentino gane protagonismo, siempre que ese crecimiento esté respaldado por disciplina técnica,
solvencia y una adecuada gestión del riesgo acumulado.
Tras las últimas flexibilizaciones normativas de la SSN, ¿cuáles considera que son los desafíos técnicos pendientes para agilizar el flujo de cesión al exterior?
Ya no se trata solamente de habilitar la cesión al exterior, sino de lograr que el proceso sea más rápido, trazable y técnicamente eficiente. La reciente eliminación del Registro de Beneficiario del Exterior por la Resolución SSN 291/2026 constituye una simplificación concreta de la operatoria. Sin embargo, todavía identifico varios desafíos técnicos. A saber:
1. Digitalización integral del circuito de cesión. Es necesario reducir tareas manuales y lograr una mayor integración entre cedentes, reaseguradores, brokers, bancos y organismos de control.
2. Mayor velocidad en la disponibilidad de información técnica. Los mercados nacionales e internacionales necesitan datos confiables y oportunos sobre exposición, siniestralidad, acumulaciones y condiciones contractuales por parte de las cedentes.
3. Gestión de contraparte y cumplimiento. Un mayor control de los reaseguradores admitidos que realmente participan de nuestro mercado basado en la verificación de solvencia, calificación, capacidad y condiciones de las reaseguradoras admitidas con procesos más automatizados. Creo que la próxima etapa debería ser pasar de una flexibilización normativa a una verdadera modernización operativa.
En un contexto internacional de endurecimiento de condiciones en ciertas líneas, ¿cómo está logrando el mercado local equilibrar los costos técnicos de las coberturas frente a la inflación interna?
El equilibrio se está logrando fundamentalmente a través de una combinación de mayor diciplina técnica local y una negociación más selectiva con los mercados nacionales e internacionales. Por un lado, aunque persiste el endurecimiento en determinadas líneas —especialmente en riesgos catastróficos, acumulaciones, alta frecuencia siniestral y exposiciones complejas—, el mercado internacional en términos generales muestra hoy una mayor disponibilidad de capital y competencia que en los años de mayor mercado duro. Esto permite moderar el costo del reaseguro en riesgos bien estructurados y técnicamente sustentados. Se observa una mayor importancia de la retención local, pero no como una simple sustitución del reaseguro internacional. La lógica es retener aquellos riesgos que el capital y la experiencia técnica local pueden absorber eficientemente, y transferir al exterior las capas donde la volatilidad o la severidad podrían generar un impacto desproporcionado. La inflación más moderada proyectada para la Argentina también contribuye a mejorar la previsibilidad del negocio asegurador y reasegurador, aunque los costos de reposición, los reclamos judiciales y algunos componentes dolarizados continúan requiriendo una actualización técnica permanente.
Jesús Oscar Prieto, Gerente general de RASA
“El mercado internacional muestra hoy una mayor disponibilidad de capital y competencia, lo cual permite moderar el costo del reaseguro en riesgos bien estructurados y técnicamente sustentados”
¿Qué criterios científicos y actuariales prioriza RASA hoy al estructurar contratos tanto proporcionales como no proporcionales?
Desde nuestra perspectiva, la estructuración de contratos proporcionales y no proporcionales debería partir de un principio central: no diseñar la cobertura en función de la capacidad disponible, sino de la verdadera distribución del riesgo y de la volatilidad que la cedente necesita transferir. Estos factores fueron necesarios en la evolución de nuestra historia sobre las bases del Pool Nacional de la Agrupación Stop Loss Bureau de Reaseguros durante 36 años, marcando la historia del reaseguro después del cierre del INDER en 1990. Es por ello que:
En contratos proporcionales, priorizamos la homogeneidad y calidad de la cartera, el equilibrio entre prima cedida y riesgo transferido, la evolución esperada de la
siniestralidad y la correcta participación del reasegurador. Este tipo de estructura es especialmente eficiente cuando la cedente busca acompañamiento técnico y una transferencia equilibrada del crecimiento de su cartera.
En contratos no proporcionales, el foco debe estar en la distribución de severidad y volatilidad: definición de prioridades, límites por capa, frecuencia esperada de
afectación, agotamiento de límites, acumulaciones y costo de reinstalación.
En RASA hemos desarrollado una relación con cada una de las cedentes de contratos adaptados a las necesidades de cada una de ellas de acuerdo a su decisión política de desarrollo y crecimiento, por lo que muchas nos siguen acompañando y mantienen su fidelidad.
Ante la volatilidad de activos, ¿qué estrategia de diversificación e inversión implementa la organización para garantizar la solidez de su patrimonio neto y el cumplimiento de los márgenes de solvencia exigidos?
Nuestra estrategia tiene un principio central: priorizar la preservación del capital y la liquidez por encima de la búsqueda de rentabilidad de corto plazo. Sabemos que una reaseguradora necesita mantener activos líquidos suficientes para responder a recuperos, siniestros importantes y obligaciones operativas sin verse obligada a vender posiciones en momentos desfavorables. La estructura debe contemplar distintos horizontes temporales de liquidez. Nuestra gestión está basada en la estrategia de que la inversión no puede separarse de la gestión del patrimonio neto, los capitales mínimos y el estado de cobertura exigido por la SSN. En términos de mercado, la preservación patrimonial sigue siendo especialmente relevante. Los últimos datos disponibles muestran que el patrimonio neto de las reaseguradoras locales alcanzó aproximadamente $ 377 mil millones al cierre del ejercicio 2025, con una mejora real moderada, lo que refuerza la importancia de una administración prudente de los activos.
En síntesis, la estrategia de RASA es buscar un equilibrio entre seguridad, liquidez y
rentabilidad, con límites estrictos de concentración y una gestión dinámica de duración y riesgo de mercado. La solidez patrimonial no depende únicamente de tener más activos, sino de contar con activos de calidad, suficientemente líquidos y adecuadamente correlacionados con los compromisos técnicos asumidos.
Frente al incremento global de eventos climáticos severos y riesgos catastróficos, ¿cómo ha adaptado RASA sus contratos de retrocesión para proteger sus propios límites de retención?
Frente al incremento global de los eventos climáticos severos y de los riesgos catastróficos, la estrategia de la compañía apunta a proteger su capacidad de retención sin renunciar innecesariamente al negocio ni transferir al exterior riesgos que puede administrar eficientemente. Nuestra política ha sido mantener una retención relevante y utilizar la retrocesión como mecanismo de protección cuando determinados cúmulos o sumas aseguradas pueden generar un desequilibrio en su cartera. Su respaldo incluye retrocesionarios admitidos de primer nivel nacional e internacional. El objetivo final es que un evento climático severo o una acumulación extraordinaria no comprometa la solvencia ni limite la capacidad de seguir acompañando a sus cedentes. Podemos decir
que en nuestra historia hemos participado de varios siniestros importantes. Entre ellos la inundación de la localidad de Bahía Blanca y alrededores, que nos ha demostrado que el reaseguro local con respaldo de retrocesionarios de nuestro mercado e internacionales permite afrontar ese tipo de eventos sin inconvenientes.
“La estrategia de RASA es buscar un equilibrio entre seguridad, liquidez y rentabilidad, con límites estrictos de concentración y una gestión dinámica de duración y riesgo de mercado”
¿Qué herramientas técnicas específicas o esquemas de co-reaseguro están impulsando para optimizar la colocación de riesgos complejos junto a los brokers especializados?
Para optimizar la colocación de riesgos complejos junto con brokers especializados, el enfoque está puesto en combinar capacidad local, análisis técnico previo y acceso selectivo a mercados internacionales, evitando que la colocación sea simplemente una búsqueda de precio. La creciente participación de los reaseguradores locales en los contratos confirma esta mayor complementariedad entre capacidad local e internacional. Vemos que hay Facultativos estructurados ‘a medida’: para riesgos que no encajan adecuadamente en los contratos automáticos, el trabajo continuo con el broker especializado aporta inteligencia de mercado y ayuda a presentar el riesgo en un formato técnicamente consistente. La estrategia es construir una ‘mesa técnica ampliada’ entre cedente, RASA y broker especializado: primero se entiende y modeliza el riesgo; después se define cuánto conviene retener localmente; y finalmente se distribuyen las capas más complejas entre los mercados con mayor especialización y capacidad. Así, el co-reaseguro deja de ser una simple distribución porcentual y se convierte en una herramienta de diversificación, eficiencia de capital y mejor calidad de cobertura.
¿De qué manera está integrando RASA el análisis de datos o la inteligencia artificial para el cálculo predictivo de pérdidas y la tarifación de nuevas pólizas?
El principal desafío no es necesariamente ‘tener inteligencia artificial’ sino tener buenos datos. El propio sector asegurador argentino viene identificando la calidad y completitud de las bases como una condición previa para obtener modelos predictivos
realmente confiables. En RASA, la incorporación de análisis de datos e inteligencia artificial debe entenderse como una evolución del criterio actuarial, no como un reemplazo del suscriptor o del actuario. Nuestra idea es avanzar hacia un modelo de suscripción aumentada por datos, donde la IA ayude a anticipar pérdidas, detectar concentraciones y mejorar la precisión tarifaria, mientras que la validación final permanezca bajo control de los equipos técnicos y actuariales. En reaseguro, la mejor inteligencia artificial no es la que simplemente automatiza decisiones sino la
que mejora la calidad de las decisiones sobre riesgos de alta complejidad.
Delia Rimada, Directora de Informe Operadores de Mercado, junto a Jesús Oscar Prieto, Gerente general de RASA
Desde su perspectiva técnica, ¿cuáles son los ramos o nichos específicos que demandarán mayor soporte de reaseguro en la Argentina durante los próximos años?
Desde una perspectiva técnica, creo que la demanda de reaseguro en la Argentina crecerá especialmente en aquellos ramos donde coinciden alta severidad, volatilidad, baja capacidad local o aparición de riesgos nuevos.
Riesgos agropecuarios y climáticos: será probablemente uno de los nichos más relevantes. La mayor volatilidad climática —granizo, sequía, inundaciones y otros eventos extremos— exige capacidad para absorber pérdidas acumuladas. Además, el impulso reciente a seguros basados en índices y al intercambio de información climática y satelital abre nuevas oportunidades para productos más sofisticados.
Incendio industrial, energía y grandes riesgos patrimoniales: los grandes complejos industriales, proyectos de infraestructura, oil & gas, energías renovables y riesgos técnicos seguirán requiriendo fuerte apoyo reasegurador. Son exposiciones con valores asegurados elevados y potencial de pérdidas concentradas, donde el mercado internacional continúa siendo clave.
Riesgos cibernéticos: es, a mi juicio, uno de los segmentos con mayor potencial de crecimiento. En la Argentina los incidentes cibernéticos aparecen como el principal riesgo empresarial en 2026, mientras que el mercado todavía presenta una brecha importante de aseguramiento. La dificultad para modelar cumulaciones y pérdidas sistémicas hará que el respaldo reasegurador sea esencial.
Responsabilidad civil y líneas financieras: la mayor complejidad de las actividades
empresariales, la litigiosidad y la aparición de nuevas responsabilidades —profesionales, ambientales, tecnológicas, D&O y errores y omisiones— generarán necesidad de estructuras especializadas. En estos ramos, el conocimiento técnico y la
capacidad internacional son tan importantes como el capital disponible.
Con la reciente incursión de RASA en mercados limítrofes, la diversificación geográfica se vuelve un pilar de crecimiento. ¿Cómo estructuraría el plan de expansión regional para los próximos años, considerando el equilibrio entre los ramos tradicionales (como Patrimoniales o Vida) y la necesidad de mantener el ADN de responsabilidad social y mutualista que caracteriza históricamente a la empresa?
La expansión regional de RASA debería plantearse como un proceso gradual, selectivo y técnicamente rentable; no como una simple expansión territorial. El objetivo para los próximos años sería construir una presencia regional que diversifique cartera y fuentes de negocio, pero sin diluir el perfil histórico de la compañía ni asumir riesgos que excedan su capacidad patrimonial. En una primera etapa analizar mercados como el de Uruguay, Paraguay y Bolivia, donde la cercanía geográfica y cultural puede facilitar relaciones comerciales y el conocimiento del riesgo. El foco inicial debería estar en Patrimoniales y Vida. La especialización regional de brokers en estos mercados demuestra que existe una red operativa que puede facilitar una expansión de nuestra
reaseguradora.
“Creo que la demanda de reaseguro en la Argentina crecerá especialmente en aquellos ramos donde coinciden alta severidad, volatilidad, baja capacidad local o aparición de riesgos nuevos”
Las flexibilizaciones regulatorias de la SSN facilitan una mayor apertura hacia reaseguradoras admitidas extranjeras. Ante este escenario competitivo, ¿cuál será su propuesta de valor para retener a las aseguradoras cedentes locales y a los brokers de reaseguro, potenciando las ventajas de RASA como un jugador nacional de rápida respuesta?
Ante una mayor apertura competencia de las reaseguradoras admitidas, nuestra propuesta de valor no debería basarse en intentar competir únicamente por precio o capacidad. La verdadera diferenciación de un reasegurador local está en combinar conocimiento del mercado argentino, velocidad de decisión y cercanía técnica.
La propuesta de valor de RASA se apoya en sus precedentes, la Agrupación Stop Loss Bureau de Reaseguros y su Pool Solidario, quienes apalancaron el crecimiento de varias cedentes del mercado con base en servicio y apoyo técnico constante. Esto nos posiciona con una vasta experiencia; valor central en el conocimiento del mercado.
¿Cuáles son los próximos pasos de la organización que lidera?
Consolidar el crecimiento sobre bases técnicas y aprovechar el nuevo escenario competitivo sin perder nuestra identidad. Esto es:
1. Profundizar el posicionamiento como reasegurador local de respuesta rápida.
2. Fortalecer la relación con cedentes y brokers.
3. Consolidar la expansión regional de manera selectiva.
4. Desarrollar mayor capacidad analítica y tecnológica.
5. Proteger y fortalecer el patrimonio.
6. Mantener el ADN histórico de RASA.
El objetivo final, desde mi punto de vista, es que la compañía consolide una posición de referente nacional con proyección regional capaz de competir con operadores globales no por tamaño, sino por conocimiento del mercado, flexibilidad técnica y calidad de servicio.